Ritmo, pulso y compás

El ritmo es la organización de sonidos y silencios en el tiempo, determinada por distintas duraciones y acentos. El pulso es la referencia regular y constante que sostiene esa organización, similar a un latido que estructura la percepción temporal. El compás agrupa los pulsos en unidades repetibles, estableciendo un patrón métrico que facilita la lectura y la ejecución musical. Comprender estos tres elementos permite interpretar y construir música con coherencia temporal.


Figuras rítmicas

Las figuras rítmicas representan gráficamente la duración de los sonidos dentro del pulso musical. Cada figura —como redonda, blanca, negra o corchea— indica cuánto tiempo debe mantenerse una nota en relación con el compás. Su combinación permite construir patrones rítmicos variados y precisos. Comprenderlas es fundamental para leer, escribir e interpretar música correctamente.

estructura de la escala mayor

compás

El compás es la organización regular de los pulsos en grupos que se repiten a lo largo de la obra. Se indica mediante una fracción al inicio del pentagrama, donde el número superior señala la cantidad de pulsos por compás y el inferior la figura que representa cada pulso.

Compás simple

El compás simple es aquel en el que cada pulso se divide naturalmente en dos partes iguales. Ejemplos habituales son 2/4, 3/4 o 4/4, donde la subdivisión del pulso es binaria.

tabla de intervalos

Compás compuesto

El compás compuesto es aquel en el que cada pulso se divide en tres partes iguales. Se reconoce porque el número superior suele ser múltiplo de tres (6/8, 9/8, 12/8), indicando una subdivisión ternaria del pulso.

tabla de intervalos

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